No te dejes engañar por las apariencias. Que Les Corts sea una zona tranquila no significa que no tenga direcciones gastronómicas en las que vale la pena dejarse caer. Así que, toca poner rumbo hasta allí porque estos buenos restaurantes de les Corts merecen una visita.
El restaurante del arrollador y carismático rey de la trufa, Andrea Tumbarello, regresa a Barcelona con una carta de casi 70 platos que recorren la geografía italiana. Aquí te enseñamos algunas de las creaciones que se pueden probar en Don Giovanni.

Un poquito de trufa para el huevo ‘millesime’ del restaurante Don Giovanni. / El Periódico
Dos Cielos era una caja de cerillas en comparación con este establecimiento de 800 metros cuadrados, abrumador ya desde la fachada, la coctelería, la caja de cristal de la bodega, el comedor sin paredes, 360º de espectáculo con 31 trabajadores. Y los hermanos Sergio y Javier Torres haciendo de jefes de pista, de domadores, de leones, de Carablanca y de Augusto. Así se come en Cocina Hermanos Torres.

La ‘moqueca’ con mariscos y fideos de azafrán. / Joan Cortadellas
Lena María Grané, de 26 años, y Ricky Smith, de 25, van a contracorriente. Sus contemporáneos abren restaurantes desnudos, casi bares, o directamente bares, con mesas a pelo y servilletas de papel y ellos han gastado una pasta, con amparo familiar, en decorar y vestir Baló. Un comedor como los de antes, con mesas con cubremanteles y servilletas generosas y una atmósfera de colores marfil. Baló es la contracción de Barcelona (Lena, del barrio de Sants) y Londres (Ricky, del norte de la metrópoli). “La fusión de nuestros amores”, sigue Lena María. Y sus platos beben del Atlántico y del Mediterráneo. ¿Cuáles son? Te los contamos en esta crónica de Baló.

La caballa sopleteada con manzana y pepino. / FERRAN NADEU
El espacio ubicado en la Diagonal forma parte del concepto Cohete, que también incluye en la planta baja el restaurante de cocina internacional Jardín y otra discoteca llamada G Spot. En el piso de arriba puedes cenar platillos asiáticos y acabar bailando hasta las tantas: se llama Cohete Disco Bar.

Varios de los platillos de Cohete Disco Bar. / Lekuona Studio
El restaurante ubicado en un luminoso local de la Diagonal es ‘hijo’ de la icónica tortillería Flash Flash pero marca perfil propio con platos que responden a las modas actuales y ‘burgers’ y tortillas distintas a las que se ofrecen en la casa madre. Así es Croma by Flash.

La silueta de la fotógrafa cámara en mano apuntándote desde las paredes es 100% Flash Flash. / JOSÉ HEVIA
Su cocina de mercado contemporánea, con un producto excelente y un extraordinario sentido del gusto a la hora de trabajarlo, se combina con un trato cercano y diligente que ha fidelizado a su clientela (muchas son o han sido ídolos del deporte y del ‘show business’, desde el primer día que abrió. Esta es la crónica de Can Fusté con motivo de su 50º aniversario.

Taco de bacalao con sobrasada y pilpil suave de miel del restaurante Can Fusté. / El Periódico
Si hubiera que elaborar una lista con los restaurantes más agradables de Barcelona, el novedoso Bistro Mató, según explica Ferran Imedio, debería aparecer en ella. Será por la paz que irradia el monasterio de Pedralbes, ubicado justo enfrente. Pero lo cierto es que resulta difícil sentirse más a gusto, tanto en su tranquila terraza, en la coqueta plaza de Pedralbes, como en la sala principal, con aires de café parisino donde suena jazz relajante, y en el salón acristalado del otro extremo del local. Para saber más de Bistró Mató, clica aquí.

Plato de verduras de Bistro Mató. / Noemí de la Peña
Este restaurante propone una cocina italiana muy sabrosa que se puede disfrutar en su amplia y luminosa sala y en su apacible terraza. Estos son los secretos del éxito inmediato que ha tenido Bosco de Lobos.

Espaguetis con mejillones y tomate del restaurante Bosco de Lobos. / Lekuona Studio
Tras hacerse un nombre en Madrid, Omar Malpartida busca su oportunidad en Barcelona, con vistas sobre la ciudad en el piso 19º del Grand Hotel Hyatt. Allí propone una cocina peruana de altura de la que dimos cuenta en nuestra visita a Maymanta.

El cebiche caliente de Maymanta. / Jordi Otix
El nombre del restaurante tiene guasa: léase al revés y saldrá cómo se llamaba el negocio que les precedió. ¡Lagunak! Era un clásico de Les Corts, un asador vasco caído bajo el rodillo de la pandemia. Conserva la curiosa estructura interior y las vigas que recordaban un caserío y la chuleta de vaca a la parrilla, pero el resto de las huellas del viejo negocio han sido pintadas. Ahora, es una casa de comidas seria con manteles y servilletas que ya ha visitado el entrenador del Barça Hansi Flick. Te cuenta todo Pau Arenós en la crónica que escribió sobre Can Ugal.

La carrillera de atún de Can Ugal. / Zowy Voeten
Por fin, Dani García, con 25 restaurantes -y que tuvo tres estrellas-, abre en la ciudad de la que es vecino ocasional, además de devoto culé. Está en la planta baja del Hotel Grand Hyatt (en la 19ª, el peruano Maymanta de Omar Malpartida). El chef describe este espacio decorado con colores que insinúan llamaradas, rojos, amarillos, como «todo lo que sucede alrededor del fuego» con una parrilla vasca, una robata y un horno de carbón. Así hemos comido en Leña.

La hamburguesa del restaurante Leña, en Barcelona. / Pau Arenós
El grupo de Íñigo Urrechu administra ocho restaurantes, en Barcelona, Marbella y Madrid, entre ellos, el legendario Zalacaín, que en 1987 se convirtió en el primer triestrellado español, el mismo año del debut de Urre como cocinero. El de la capital catalana es el asador Erre & Urrechu Barcelona.

Íñigo Urrechu y Pere Nacarino, en la parrilla de pescados de Erre & Urrechu Barcelona. / Ferran Nadeu
Ot Salvans y Víctor Martínez han abierto un espacio en Les Corts con la tortilla de patatas como centro, aunque hay material del bueno más allá de la albúmina. Fuera de carta pueden servir tortilla abierta con oreja guisada con vino y un toque de guindilla, tartar de gambas y un ‘suquet’ con las cabezas que es un genuino mar y montaña con los diferentes elementos en su punto. Así nos fue la visita a Manda Huevos.

La tortilla abierta con oreja y tartar de gambas de Manda Huevos. / Jordi Cotrina
El encuentro de un profesional de la charcutería, Xavier Margarit, y otro de la restauración, Pau Gascó, da como resultado un sitio con alma que promete. ¡Qué buenos son los macarrones con guiso de pollo de Fragments!

Los macarrones con guiso de pollo de Fragments. / Elisenda Pons
Este restaurante igual sirve tacos ortodoxos como el de cochinita pibil que más atrevidos como el de berenjena con mole y ‘miso’, o bocados como la ‘tinga’ de ‘rostit’ y el cochifrito ibérico. Así de bien lo pasamos en Morgan’s Mexican Food.

Tacos de ‘tinga’ con pico de gallo y guacamole del restaurante Morgan’s Mexican Food. / Òscar Gómez
Suscríbete para seguir leyendo
