Con la nueva política de Mediaset de recuperar formatos de otras épocas para conquistar al público actual (¡Allá tú! o Casados a primera vista son algunos ejemplos), Telecinco estrenó este lunes El Precio Justo, el recordado formato que presentó Joaquín Prat con gran éxito a finales de los 80 y principios de los 90, pero que luego no consiguió conquistar al público con sus adaptaciones en Canal 7 con Agustín Bravo, en La 1 con Carlos Lozano, en Antena 3 con Juan y Medio o la más reciente, en 2021 con Carlos Sobera en Telecinco.

El Precio Justo se estrenó en Estados Unidos en 1956, convirtiéndose en el concurso más longevo de la historia de la televisión. En la actualidad continúa en emisión en la CBS, donde se mantiene como el programa diurno más visto y ha superado recientemente la barrera de los 10.000 episodios. El formato ha sido adaptado en 45 territorios y cuenta con 14 premios Daytime Emmy al Mejor Presentador de Concurso y ocho al Mejor Concurso.

“Para que alguien deje de ver La ruleta de la suerte y te vea a ti tienes que ofrecer algo muy apetecible”

Carlos Sobera

Este 2026, Telecinco ha vuelto a confiar en el presentador de First Dates para que revitalice el formato y plantarle cara a un gigante del mediodía como La ruleta de la suerte de Antena 3, uno de los programas más vistos en la actualidad. “Está muy complicado, sobre todo porque se ha establecido un vínculo muy fuerte entre el público y La ruleta de la suerte. Hablamos de hábitos y para que alguien deje de ver ese concurso y te vea a ti tienes que ofrecer algo muy apetecible. Pero, sinceramente, creo que esa no es la lucha. Lo que se intenta con El Precio Justo es crear un hábito distinto y atraer a un público que habitualmente no está con nosotros a esa hora, sin plantearnos una guerra directa, aunque coincidamos en emisión. Puede haber espacio para los dos, pero vencer a La ruleta de la suerte es muy complicado”, reconoce Sobera.

El Precio Justo

Momento del programa.MEDIASET

El vasco destaca que cuando Mediaset le trasladó la posibilidad de recuperar El Precio Justo le sorprendió porque para él, la televisión es un medio en el que siempre se tiende a buscar cosas nuevas y diferentes, lo más inmediato, y eso de recuperar este formato le chocó. “Pero me pareció una buena idea, porque los formatos no son buenos o malos por el tiempo que tengan. Y El Precio Justo es un muy buen formato con una mecánica sencilla y atractiva para todos”, comenta.

Después de tantos años en televisión, Sobera no puede evitar recordar una anécdota sobre su ‘rival’ en la franja de parrilla. “Yo estaba en Antena 3 cuando se compraron los derechos de emisión de La ruleta de la suerte. En ese momento yo hacía ¿Quién quiere ser millonario? y querían que lo presentara yo, pero no podía. Entonces ficharon a Jorge Fernández, y él tenía dudas. Recuerdo que le dije: ‘Va a ser la franja del mediodía y vas a estar ahí 25 años, como poco’. Pues bueno, lleva 21…”, dice entre risas.

Estar al frente de dos programas diarios y, además, ser productor teatral, ha hecho que el vasco tenga que organizar su agenda al milímetro, ya que graba First Dates cinco días a la semana y en El Precio Justo está tres tardes, aunque pronto serán cuatro… “Ahora es llevadero, pero imagina que el programa se consolida… cinco años no sé si podría aguantar. Pero, de momento, no queda otra que estar en los dos sitios“, confiesa.

“John Wayne hizo obras maestras y también auténticas castañas. Nuestra carrera se construye así”

Eso sí, Sobera es consciente de la confianza de Mediaset en él, pero… ¿siente presión o le aumenta el ego?Conozco la realidad. Soy un presentador de éxitos y de fracasos, como todos. John Wayne hizo obras maestras y también auténticas castañas. Nuestra carrera se construye así. Si todo fueran fracasos, estarías fuera; y si todo fueran éxitos, serías un idiota porque creerías que lo importante eres tú. Y casi nunca lo eres. Lo importante es la historia, el formato y el vínculo con el público. Tú tienes que no estorbar. No molestar demasiado”.

Sobre la tendencia de Telecinco a recuperar formatos antiguos, el cinéfilo presentador tiene una comparación muy clara: “La televisión es como el cine, una industria innovadora que, sin embargo, hace remakes continuamente. Las grandes historias, como los grandes formatos, nunca pasan de moda. A veces nos negamos a entenderlo. Lo que cambia con el tiempo son las personas porque se mueren: unas se van y llegan otras nuevas”, apunta.

“Y esas nuevas generaciones también quieren ver Sucedió una noche aunque ya no esté Clark Gable o La diligencia, aunque John Wayne haya fallecido. Si haces un remake de una gran historia, tienes al público asegurado. Con los grandes formatos clásicos pasa lo mismo, y por eso las cadenas recurren a ellos. Lo hace Telecinco, pero también Antena 3, RTVE… Es imposible resistirse a algo que sabes que funciona”, añade.

“Si llega el programa adecuado en el momento oportuno, la gente vuelve. Y volverá a Telecinco, es cuestión de tiempo”

Pero claro, Mediaset no está para muchos experimentos dados sus datos de audiencia, algo a lo que Sobera no encuentra “una explicación lógica”, aunque considera que son etapas, ya que, después de tantos años en televisión, él también lo ha visto, y vivido, en multitud de ocasiones tanto en Atresmedia, en una etapa anterior de Telecinco y ahora, otra vez. “De repente el público encuentra ofertas que le interesan más en otros sitios y se acomoda. El espectador es muy de costumbres y, cuando adopta una, es difícil recuperarlo. Pero si llega el programa adecuado en el momento oportuno, la gente vuelve. Y volverá a Telecinco, es cuestión de tiempo. Además, no es verdad que todo funcione mal. El prime time va muy bien, por ejemplo, y por las mañanas Ana Rosa funciona como una moto”, asegura el presentador.

Además, considera que esa fluctuación de la audiencia le hace trabajar con más ilusión que nunca al tener que recuperar al público. “Te exiges más y te diviertes más. Estar acomodado en televisión es lo peor que te puede pasar. Cuando llevas muchos años en un éxito, llega un momento en el que te agotas mentalmente. Aquí, en cambio, estás como en el salvaje oeste, descubriendo territorios nuevos cada día. Siempre hay un ataque: si no es el Séptimo de Caballería, son los indios; si no, los vaqueros”, afirma.

Pero Carlos Sobera no estará solo en esta nueva etapa, estará acompañado por Tania Medina. La creadora de contenido fue Miss Mundo Las Palmas, estudió Derecho con intención de ser inspectora de policía y ha pasado por realities como La isla de las tentaciones y Supervivientes o el concurso Bailando con las estrellas.

El Precio Justo

Tania Media, copresentadora de El Precio Justo.MEDIASET

Ahora afronta un nuevo reto en El Precio Justo, aunque confiesa que “todavía estoy un poco en shock por todo lo que está sucediendo, pero que apuesten por mi me hace sentir muy feliz. Es una oportunidad increíble la que me han dado y lo quiero aprovechar al máximo”.

Eso sí, tener al lado a alguien tan experimentado como Carlos Sobera siempre ayuda en un debut televisivo como el de la canaria: “Tengo la suerte de aprender mucho de él. En los poquitos programas que llevamos grabados me ha hecho sacar lo mejor de mí“, admite. A lo que el vasco contesta que Tania es “una chica muy natural, muy fresca, muy maja. Es un placer trabajar con ella y nos entendemos incluso con las miradas”, asegura.

El Precio Justo comenzó apostando por un “desarrollo más fluido y dinámico del concurso”, según afirman desde la cadena, sin speaker en directo y unificando las diversas etapas del juego en dos partes bien diferenciadas. Al contrario que en otros formatos, el público del plató, pieza clave del desarrollo del juego, está compuesto por personas procedentes de pueblos y asociaciones, sin pasar previamente por un casting. Todos son participantes potenciales y ninguno sabe de antemano quién va a concursar, lo que garantiza reacciones espontáneas y una implicación real desde el primer minuto.

Cada programa de El Precio Justo comienza con una serie de pujas en las que cuatro concursantes tratan de adivinar el precio de distintos productos sin pasarse. El ganador de cada puja accede a un juego con premio directo, manteniendo la lógica clásica del formato y facilitando que el espectador pueda seguir el desarrollo del concurso y participar desde casa. El formato recupera pruebas míticas como Plinko, Minigolf, La llave maestra, 3 en raya o El precipicio, junto a juegos que amplían la variedad sin alterar la mecánica original: Grand Prix, Joker, El cambiazo, Checkout y Sigue la línea, son algunos de ellos.

Tras los juegos, los cuatro concursantes se enfrentarán a otro de los momentos icónicos del formato: La Ruleta, que concentra la tensión antes de la siguiente fase y decide quién pasa al mítico Escaparate Final. Antes de esta prueba decisiva, el concursante finalista descubre el margen con el que jugará, una cifra que se asigna de forma aleatoria y que determina hasta cuánto puede desviarse del precio real.

Las recompensas a las que pueden acceder los concursantes determinan en gran medida el grado de emoción de cada una de las fases. En las nuevas entregas, El precio justo ha apostado en gran medida por la sostenibilidad, la eficiencia energética y las experiencias compartidas como vehículos eléctricos, electrodomésticos eficientes, viajes y premios ’emocionales’ -como cubrir gastos esenciales como la luz o la cesta de la compra durante un año, en lugar de dar un premio en metálico-, con el objetivo de enfatizar el impacto real de las recompensas en la vida de los concursantes.





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By Steve

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