El Barça afronta hoy la semifinal de la Supercopa de España tras un derbi que estuvo a la altura de las expectativas. Desde el inicio se percibió intensidad constante y quedó claro el gran momento del Espanyol, que logró incomodar al equipo de Flick en todas sus líneas. Roberto y Pere Milla dispusieron de las ocasiones más claras para adelantarse, pero siempre emergió Joan Garcia, que sigue a un nivel extraordinario. Su lectura del juego, la precisión en las salidas y la velocidad con la que ejecuta cada acción transmiten una enorme seguridad.
La victoria azulgrana se gestó desde el banquillo. Tras el descanso, la entrada de Fermín aportó capacidad ofensiva y fue decisivo con sus asistencias: primero a Olmo, que definió con una vaselina impecable sobre Dmitrovic, y luego a Lewandowski, que culminó con un toque sutil.
Con la presencia conjunta de Fermín, Pedri, Olmo y Lewandowski llegaron los goles. Esta temporada, el Barça cuenta con una ventaja notable: dispone de muchos jugadores con capacidad para marcar. Hasta ahora, ya son doce los que han visto portería.
El equipo de Flick llega en buena dinámica a la Supercopa y con casi toda la plantilla disponible, a excepción de Gavi y Christensen. El duelo se disputará con público neutral, en condiciones climáticas distintas y ante un Athletic que, pese a no atravesar su mejor momento, suele elevar su competitividad en eliminatorias directas. Esa dualidad convierte al conjunto de Valverde en un rival imprevisible: irregular en resultados recientes, pero muy fiable cuando el contexto exige intensidad, presión alta y transiciones rápidas. Precisamente por ello, la motivación del equipo vasco será un factor determinante.
El tridente ofensivo formado por los hermanos Williams y Guruzeta representa la principal amenaza. Su capacidad para atacar espacios, castigar pérdidas y generar superioridades en carrera obligará al Barça a mantener una estructura defensiva equilibrada, especialmente en las vigilancias tras pérdida. La gestión de las distancias entre líneas y la precisión en la salida de balón serán claves para evitar que el Athletic encuentre situaciones de campo abierto, donde es más peligroso.
