Hay viajes en los que el destino importa menos que el trayecto. Y otros en los que una parada bien elegida puede cambiar por completo la experiencia. A pocos minutos de la AP-7 que recorre la Costa del Sol, en Alhaurín de la … Torre, hay un restaurante que desde hace más de una década se ha convertido en ese alto en el camino que muchos recomiendan y repiten: Restaurante Cienfuegos.
No es un sitio de paso improvisado ni una moda reciente. Es una casa consolidada, reconocida por sus clientes y pensada para sentarse a comer bien, con calma, incluso cuando el plan inicial era simplemente «hacer un alto y seguir viaje».
Restaurante Cienfuegos en Alhaurín de la Torre, una parada obligatoria si viajas por la AP-7
De La Habana a Málaga: el origen de Cienfuegos
Al frente del proyecto está Eduardo González, que llegó a Málaga desde su Habana natal hace más de veinte años tras una trayectoria internacional ligada a la gestión hotelera. El flechazo con la ciudad fue inmediato y, tras varias experiencias previas, decidió asentarse definitivamente en Alhaurín de la Torre, donde abrió Cienfuegos hace catorce años.
Desde el principio tuvo clara la idea: apostar por la cocina tradicional española, la de siempre, la que se reconoce en el plato, pero con pequeños matices caribeños en la presentación o el colorido como guiño a sus raíces. Una propuesta honesta, alejada de modas, que con el tiempo ha encontrado su público.
Una propuesta gastronómica reconocible y bien afinada
La cocina de Cienfuegos se apoya en un recetario español amplio y bien ejecutado, con influencias de distintas regiones y una clara apuesta por el producto de proximidad. Verduras de la zona, carnes del entorno —como el chivo lechal— y pescados y mariscos de la bahía conforman la base de una carta pensada para gustar a perfiles muy distintos.
La propuesta combina entrantes clásicos y platos de temporada con una cuidada selección de crudos y marinados, donde aparecen ceviches, carpaccios o tartares reinterpretados desde un prisma muy español. A ello se suma una parte más rotunda y gastronómica, con elaboraciones para compartir que van desde croquetas caseras y foie fresco a platos de cuchara tradicionales o especialidades de herencia marroquí, como la pastela, convertida ya en uno de los imprescindibles de la casa.
La parrilla completa la experiencia con carnes seleccionadas y cortes pensados tanto para una comida informal como para celebraciones más especiales, siempre manteniendo un equilibrio entre tradición, producto y presentación.
Una bodega con acento andaluz
La experiencia se acompaña con una bodega cuidada, donde los vinos de Málaga y de Andalucía tienen un peso destacado, junto a referencias nacionales de denominaciones clásicas.
Mucho más que comer bien
Parte del éxito de Cienfuegos está en entender el restaurante como algo más que un lugar donde comer. El cuidado del servicio, la comodidad del espacio, la atención a los detalles y una experiencia pensada para que el cliente se sienta a gusto explican que sea el restaurante mejor valorado de Alhaurín de la Torre en TripAdvisor.
Un motivo más para convertirlo en parada obligatoria cuando se viaja por la AP-7 y apetece algo más que salir del paso.
