El Girona de Míchel ha vivido de todo en este inicio de temporada, pero está a una victoria de acabar la primera vuelta con 21 puntos, en proyección de permanencia por cuarta temporada en la máxima categoría. Ganar sería “un aprobado raspado”, en palabras de su técnico, después de abandonar la zona de descenso en la última jornada. Enfrente tendrá a Osasuna, el peor visitante de la categoría, que solo ha logrado dos empates en sus nueve encuentros lejos de El Sadar.
